Un lugar con encanto en Toledo

 

Una casa palacio del s. IX, en pleno centro de la ciudad, pero con el silencio acogedor de un convento, donde podrás disfrutar del frescor de su patio y de una apacible estancia en un lugar con encanto especial.

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Palacio Rincón de la Catedral

Antiguo palacio situado en el Casco Histórico de Toledo, ciudad Patrimonio de la Humanidad, a escasos metros de la Catedral. Su datación más antigua, realizada por arqueólogos homologados por el Consorcio de la Ciudad de Toledo es del siglo IX y se corresponde con un medio arco de herradura.

Desde esta época y hasta nuestros días, han quedado huellas de muchos estilos arquitectónicos y épocas socio-culturales que la ciudad vivió; así la casa posee un tesoro en vestigios datados desde el s.IX y hasta el XVII. En 2004 se iniciaron los trabajos para adecuarla como vivienda familiar y la  rehabilitación terminó en marzo de 2009. Está catalogada por Patrimonio con valor “P”, máxima catalogación para una vivienda particular.

Según Jean Passini, esta casa fue propiedad del prior Aruche en 1492. Curiosamente, según B. Nahman en su listado de las Familias del Reino de Toledo que salieron después del decreto de expulsión de 1492, era este el apellido de muchas de ellas, lo que indica que podría ser un apellido de origen sefardí.

La planta baja está ocupada por un patio de origen islámico, posiblemente rediseñado siglos más tarde por Alonso de Covarrubias. Posee dos columnas de piedra sobre las que apoya la galería de la planta primera, con una inscripción esculpida en el granito que indica “AÑO DE 1555”

En el patio se observan varias piezas interesantes pero entre ellas destacan dos arcos de herradura, uno de los cuales conserva parte de la yesería original. Hoy, es un espacio amable y fresco donde disfrutar de un rico desayuno o de una lectura pausada.

La planta primera gira alrededor del patio y en ella se encuentran las habitaciones “Crisol de Culturas” y “Templo”.

En la entreplanta están el dormitorio “Montes de Toledo” y la sala de estar, con un alfarje Bajo Medieval de los s. XIV-XV, donde descansar después de un día visitando la ciudad.

En la planta sótano se aloja una bodega del s. XV-XVI, con arcos de fábrica y suelo de ladrillo original en sardinel.

En 2009 recibió el premio “Gonzalo Ruiz de Toledo”, que otorga la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, por su esmerada rehabilitación. El Consorcio de la Ciudad de Toledo utilizó la imagen de esta casa para el VI Congreso Internacional de Musealización y Patrimonio que tuvo lugar en Toledo en 2010. En 2011 recibió una mención especial de la Real Fundación de Toledo por el mantenimiento del Patrimonio y el premio especial de votación popular del Concurso de Patios de Toledo.

Nuestra casa es un reflejo de la ciudad que la acoge; es un lugar donde conviven huellas de las tres culturas que esta ciudad vio florecer.

Toledo, la ciudad de las tres culturas

Toledo es una ciudad que permanentemente sorprende. Después de vivir durante muchos años en este precioso lugar, descubrimos cada día nuevos ambientes que nos enamoran aún más de ella; hoy es un nuevo espacio abierto al público que nos habla de la estancia de los árabes; mañana un rincón descubierto recientemente que da luz sobre la época visigoda; ayer una pieza rehabilitada que aporta aún mayor valor a lo que ya conocíamos. Aquí la belleza no tiene fin.

Si tuviera que proponer una ruta con tres enclaves, que hablara de las tres culturas, marcaría la siguiente:

1

CATEDRAL

He oído a algunas personas en la puerta de nuestra casa decir que no entran a la Catedral por el precio; pero, es similar al de una entrada de cine en hora prime. ¿Sabéis las maravillas que encierra este magno edificio? No os lo podéis ni imaginar. Desde su maravilloso retablo que cuenta la historia de la vida de Jesús (y, por tanto, de parte de la historia de la cristiandad) pasando por la Sacristía, con el soberbio cuadro del Greco "El Expolio" y terminando en la sala de la Custodia de Arfe, símbolo excelso de la Adoración, es un templo que no os dejará indiferentes.
2

Sinagoga del Tránsito

Imposible que no se ponga la piel erizada al contemplar sus yeserías. Si además tenéis la suerte de poder disfrutar en su Gran Sala de Oración de un concierto de música serfardí, no podréis olvidarlo nunca. En la planta primera hay una exposición permanente que permite entender mejor la cultura sefardí.
3

Mezquita de Bab al-Mardum, hoy Iglesia del Cristo de la Luz

Es tan pequeña como imponentes las sensaciones que allí viviréis. Si además llegáis a ella a través de la Puerta de Alfonso VI y os cuentan la leyenda de su caballo al pasar por esta Mezquita, empezaréis a soñar con todas las historias que narran nuestras leyendas.

Pero no debéis quedaros solo en los circuitos clásicos; los paseos por el resto de la ciudad, que habitualmente son menos transitados, os maravillarán. El barrio de los cobertizos, de palacios solemnes con grandes muros conventuales, cerrados al mundo, unidos entre sí atravesando las calles para dar paso de unos a otros, os hará sentir en otro siglo; el Arrabal, con sus preciosas casas de adobe, madera y mortero os llevará a cuentos medievales; el barrio que alberga la iglesia de Santa Leocadia conseguirá mostraros una imagen que seguro no pensasteis que encontraríais aquí. Son muchos los entramados de esta ciudad que todo el mundo que visita Toledo debía conocer.

En pleno centro histórico

Toledo es una ciudad que visitan no demasiadas personas teniendo en cuenta la magnífica oferta cultural y de patrimonio que brinda. Solo unos 3 millones al año. Para muchas personas esta podría ser una cantidad enorme, pero un buen Parque Comercial en nuestro país recibe entre 7 y 10 veces esos visitantes. Lo que sucede es que las rutas turísticas están muy establecidas y arraigadas en un circuito clásico que absorbe ese caudal de gente y que, por tanto, parece mucha más de la que en realidad es.

Nuestra casa está situada en este circuito, pero separada unos metros de él; los justos para que en 15 pasos estés en el bullicio y tras la puerta encuentres la calma.

Las campanas de la Catedral, los mirlos y las golondrinas te despertarán cada día y en el patio, mientras estés leyendo o descansando, solo los oirás a ellos; aún así, estamos seguros de que más de una noche te animarás a salir y a sentarte en la plaza del Ayuntamiento; está a escasos metros de nuestra casa y recoge cuatro edificios emblemáticos (Ayuntamiento, Catedral, Palacio Arzobispal y Audiencia Provincial) que iluminados por la noche se convertirán en tu inspiración. Si aprovechas y desde la fuente de Cristina Iglesias haces una foto de la imagen reflejada de la torre de la Catedral, tus contactos en las redes te van a poner muchos “likes”.

Y no te preocupes, te animaremos a salir a pasear cuando la ciudad duerme y a deleitarte con el silencio de sus calles mientras la luna baña sus leyendas. Porque todo eso estará muy cerca, en íntima relación con la Casa Palacio Rincón de la Catedral.